
Este miércoles, el Banco Central de Costa Rica (BCCR), acordó disminuir la tasa de política monetaria (TPM) a 6,25%; desde finales de julio último estaba en 6,50%. La #TPM es la tasa de interés objetivo para las operaciones interbancarias que el Central procura lograr mediante sus instrumentos de política monetaria.
El sustento de la medida tiene que ver con que la #inflación (medida por el Índice de Precios al Consumidor – #IPC-), observa números negativos desde hace cuatro meses y de forma consecutiva.
La proyección del Central es que la inflación, en lo que resta del año, observe variaciones (interanuales) cada vez menores y que más o menos al cabo del primer semestre del año próximo coincida con el rango meta establecido (+/- 3%).
Entre los factores analizados también por el #BCCR para acordar la nueva tasa, figura la apreciación del #colón (frente al #dólar), lo que reduce las presiones al alza de los precios (especialmente bienes importados).
Por otro lado, hoy la tasa básica pasiva (#TBP), por segunda semana consecutiva, disminuyó. A partir de este jueves 26 se sitúa en 5,46% (la semana pasada estaba en 5,51%.
Recordemos que esta tasa (calculada por el Central) sirve como referencia para que los bancos y otras entidades financieras puedan fijar las tasas que cobran por sus préstamos, principalmente los de vivienda. La TBP resulta del promedio de las tasas que pagan los bancos públicos y privados en el país y las entidades financieras por los depósitos o ahorros en colones.
La otra noticia nos llega desde los Estados Unidos (#EEUU) y es que observó el mayor crecimiento de #economía desde el 2021. Eso ha sucedido justo en el tercer trimestre de este año. Entre julio y setiembre anterior, el producto interno Bruto (#PIB) de esa nación, creció a un ritmo anualizado del 4,9%, es decir, más del doble que el segundo trimestre.
De acuerdo con el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, impulsado por el fuerte consumo de los hogares. El resultado es mayor a lo esperado por los analistas (entre 4,0 y 4,7%).
Y ¿cómo nos impacta?
Si bien nada sucede hasta que sucede, es decir, cualquier proyección es eso (solo una proyección), basada en supuestos; desde el punto de vista práctico los hogares costarricenses podrían estar tranquilos en cuanto a que los precios de los bienes y servicios (en general) no tendrían presiones alcistas en el cierre de año (y tal vez un poco más).
También podrían dormir tranquilos por el lado de sus cuotas de #créditos, pues ni las de colones y tampoco las de #dólares, deberían aumentar, ya que las tasas de interés muestran una tendencia general hacia la baja (moderada).
De igual modo, aquellos que necesitan comprar dólares, ya sea porque ahora que se viene la época navideña piensan viajar o bien van a “mandar a traer” los regalos al exterior, podrían estar aliviados, ya que en el horizonte no se asoman razones poderosas para que cambie la tendencia que observa el tipo de cambio del colón versus el dólar. De hecho, este, es un buen momento para la compra de dólares, incluso, para aportar más dólares al pago de los pasivos denominados en esa divisa.
Ahora bien, aunque no quiero quitarle el optimismo a la nota, es responsable decir que también hay #riesgos (siempre están en el horizonte). Como lo señala el Central, la valoración de los riesgos para la proyección de la inflación general se inclinan al alza, potenciado por presiones de aumento en el precio de materias primas importadas (#hidrocarburos), sobre todo por el conflicto en #Israel, que podría desencadenar (ante una escalada bélica) en acuerdos de restricción de oferta por parte de los países productores de #petróleo.
También, posibles choques de oferta vinculados a eventos de naturaleza climática, así como la potencial recomposición del portafolio de instrumentos financieros, cuya materialización podría incrementar las expectativas de variación cambiaria.
Todos estos riesgos, en caso de realizarse, tendrían implicaciones sobre la inflación local y los costos de producción de nuestras empresas.
Así que, si bien, es un buen momento, lo mejor es siempre dormir con un ojo abierto “por aquello”, pero parece que nos podremos comer el #tamal más tranquilo esta navidad.
