
La Superintendencia General de Valores (#Sugeval) ha publicado en su sitio web un total de 107 alertas al #inversionista. Se trata de entidades (y personas) que han sido reportadas (y/o denunciadas ante el regulador) y que dicen operar en o desde Costa Rica, sin encontrarse inscritas en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios (RNVI)y, por tanto, no están autorizadas por esa Superintendencia para hacer oferta pública de #valores ni servicios de intermediación #bursátil (como la compra y venta de acciones).
Publicadas en orden alfabético la lista de las 107 inicia con Armtrust, S.A. y finaliza (a hoy) con Zeta Group Academy.
Sobre estas empresas y personas es importante señalar que esa Superintendencia no ejerce ningún tipo de #supervisión o control. Tal y como lo detalla la Sugeval en su página “no tiene evidencia de su legitimidad, ni tampoco cuenta con información disponible sobre ellas”.
Para aclarar, no necesariamente se trata de #fraudes en el sentido amplio de la palabra, pero si al menos de oferta ilegal, ya que no están reguladas en el país (y probablemente en ninguna otra plaza). El principal riesgo al que se expone alguien que acceda asesoría y productos por parte de esos oferentes, es que si se trata de una estafa o sus derechos (como inversionista) le son violentados, su estado de indefensión es alto en comparación con haber invertido en un producto ofrecido por una entidad regulada.
A lo sumo, el reclamo podrá presentarlo ante las autoridades judiciales, pero como estas empresas suelen ser foráneas, las posibilidades de que su gestión tenga algún éxito son realmente bajas. Como dice el refrán: A llorar a la llorería.
En cambio, si invierte en una entidad autorizada (como los puestos de bolsa y los fondos de inversión), no solo tendrá a disposición información sobre los productos que está considerando invertir, sino, particularmente, en caso de alguna violación a sus derechos, puede acudir de primera mano a interponer su denuncia a la Sugeval.
Prevenga fraudes
Si usted ha estado expuesto a ofertas por parte de alguno de los 107 de la lista de Sugeval (o cualquier otro igualmente no registrado), siempre primero piense si lo que le están ofreciendo es realmente una oportunidad de inversión.
Toda inversión tiene #riesgos, en menor o mayor grado, no hay #ganancias garantizadas. Y eso es precisamente lo primero en que usted debe fijarse, si le ofrecen rendimientos altos de entrada y crecientes, así como garantizados; eso no existe, es un fraude.
Mejor aún, si el vendedor no es capaz de explicar el producto que ofrece y le dice que es complejo pero que ellos son expertos, de una vez cierre la puerta, pues uno no debería hacer una inversión que no entiende.
Y aquello de hoy es el último día de la oferta o hay pocas opciones disponibles, es simplemente una forma de presión para que usted se transforme en una presa; de nuevo, claramente está ante un fraude.
Finalmente, un estafador le podría decir que su empresa es supervisada y regulada; a lo mejor le presentará documentación que aparenta ser verídica, ahí es cuando usted debe corroborar si existe y contactar al regulador.
Por eso, si usted es contactado y le ofrecen inversiones, primero verifique que se trata de una empresa o asesor debidamente registrado y autorizado por la Sugeval. Tómese su tiempo y verifíquelo así en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios, confírmelo en la página web de la Sugeval.
No exponga sus ahorros, que seguramente bastante le ha costado acumularlos; no permita que sus recursos se esfumen. Sea usted más vivillo que esos vivillos.
