
La primera evaluación de importancia sistémica efectuada en el país a las instituciones financieras que supervisa la Superintendencia General de Entidades Financieras (#SUGEF), confirmó a los bancos Nacional de Costa Rica (#BNCR), de Costa Rica (#BCR), Popular (#BP) y el #BAC Credomatic, como los 4 grandes capaces de transmitir perturbaciones al sistema financiero en caso de entrar en problemas.
Es decir, que tienen el poder de impactar todo el sistema financiero y la economía del país ante deterioro en su funcionamiento o insolvencia (#TBTF –Too Big to Fail-).
La evaluación del regulador establece las entidades sistémicas en el país por tamaño (activos), interconexión (relación con otros bancos), complejidad (negocio, estructura y operación), y por grado de sustitución (participación en el mercado y proveedor de servicios).
A estos bancos SUGEF les ha ordenado un aumento de capital en los próximos 24 meses, que en caso de incumplirlo significará para ellos la prohibición a distribuir utilidades sobre sus socios y accionistas.
En el caso de los bancos estatales, cuyo dueño es el #Estado, corresponderá probablemente hacer este aporte de #capital de sus utilidades no distribuidas, tras sortear las cargas “#parafiscales” que sobre ellos pesan, que se calculan sobre las utilidades obtenidas (15% para el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM); 10% para el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP); 5% para la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (CONAPE) y 3% para la Comisión Nacional de Emergencias (CNE)).
Tras la crisis financiera de 2008, el mundo puso en marcha normativa para evitar el efecto domino que podría provocar que un banco fuera demasiado grande para quebrar, entonces, se promulgó legislación que exigía, por ejemplo, en los Estados Unidos, que ningún banco tuviera más del 10% de los fondos de los depositantes estadounidenses.
Sin embargo, ni siquiera la promulgación de esa legislación, ha dejado de poner en riesgo el sistema. Recientemente, en ese país tras la intervención y cierre del banco regional First Republic y el anuncio de un acuerdo con JP Morgan para que éste se hiciera con todos los depósitos y "la práctica totalidad de los activos de First Republic Bank", la aceptación de esa oferta violentaba la legislación “too big to fail”.
Esto por cuanto ya JP Morgan controlaba el 10% de los fondos de los depositantes estadounidenses.
De acuerdo con la evaluación de la SUGEF, los 4 bancos resguardan el 60% de los ₡33.429.582 millones de pasivo del país (no se detalla cuánto corresponde a cada uno); conformado, principalmente, por las captaciones del público en cuentas corrientes e inversiones a plazo. El #Popular es el mayor suplidor de #liquidez en colones del sistema financiero, en parte por la obligación de todos los patronos y trabajadores de trasladar recursos de manera mensual.
En el caso de los #activos totales (en su mayoría créditos), esos 4 bancos representaban a mayor pasado, el 59% de los ₡39.356.071 millones de activos totales.
La identificación de los bancos “#sistémicos” y la mayor vigilancia por parte de la SUGEF a los mismos, es un paso en la dirección correcta para la seguridad de los #ahorrantes y en general del sistema.
No estaría de más dentro de este ejercicio, la identificación por igual a nivel de #cooperativas de ahorro y crédito, y asociaciones #solidaristas supervisadas por esa Superintendencia. Recordemos que el sector cooperativo tiene más de 1 millón de asociados y genera unos 50.000 empleos directos y 200.000 empleos indirectos; representando las cooperativas de ahorro y crédito el 10% del Sistema Financiero Nacional. Por su parte, las asociaciones solidaristas alcanzan más de 1.400 y reúnen a unas 370 mil personas.
Sin duda, uno de los grandes retos de la SUGEF y que en general tiene el sistema financiero (unos participantes más que otros), es fortalecer el Gobierno Corporativo, efectuar una debida administración de los riesgos y el cumplimiento de sus controles.
